Afores: Cuentas inactivas y su futuro en 2026

Escrito por La coach Moni | Jul 15, 2026 12:08:37 AM

Afores competirán por cuentas inactivas en 2026

  • La Consar prepara una licitación para asignar la administración de alrededor de 9.3 millones de cuentas inactivas o no asignadas del SAR.
  • Esas cuentas concentran 118,958 millones de pesos (cierre de mayo) y un saldo promedio de 12,770 pesos por cuenta.
  • Mientras no se asignan al régimen ordinario, los recursos permanecen depositados en Banxico por disposición legal.
  • La adjudicación se perfila para otorgarse a la Afore que ofrezca la comisión más baja, si cumple requisitos legales, técnicos y económicos.

Diferencias entre cuentas y asignación
En este tema se mezclan dos conceptos que suelen confundirse:

  • Cuentas “inactivas”: las que acumulan al menos un año sin recibir aportaciones patronales.
  • Cuentas “no asignadas”: las de trabajadores (por ejemplo, de nuevo ingreso) que aún no eligen una Afore.

Mientras una cuenta siga en cualquiera de esas condiciones, sus recursos se mantienen en un esquema transitorio: por disposición legal, el dinero permanece depositado en el Banco de México (Banxico) hasta que la cuenta se reactive o el trabajador elija Afore y pase al régimen ordinario.

Licitación de cuentas inactivas del SAR

La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) alista una nueva licitación para decidir qué Administradora de Fondos para el Retiro (Afore) llevará el registro de las cuentas individuales del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) que están inactivas o pertenecen a trabajadores que aún no eligen administradora.

El dato que importa para el trabajador es el tamaño del “paquete”: se trata de alrededor de 9.3 millones de cuentas, con recursos por 118,958 millones de pesos al cierre de mayo. En otras palabras: hay millones de personas con una cuenta que existe, tiene dinero, pero no está en el flujo normal de aportaciones o no está vinculada a una elección explícita de Afore.

Un punto técnico clave es dónde está ese dinero mientras no se asigna: por disposición legal, los recursos de estas cuentas permanecen depositados en el Banco de México (Banxico) hasta que se asignan al régimen ordinario de una Afore. Esto no significa que “desaparezcan” o que el trabajador pierda el derecho; significa que están en un esquema transitorio de administración, a la espera de que la cuenta se reactive o el trabajador elija Afore.

La licitación, además, no es un evento menor dentro del sistema: puede mover el “mapa” de cuántas cuentas administra cada Afore, porque el ganador se queda con la administración de este universo de cuentas inactivas/no asignadas durante la vigencia del contrato.

Secuencia del Proceso de Adjudicación
Cómo suele leerse el proceso (en orden) para no perderse:
1) Bases del proyecto: se publican (por ejemplo, en la Plataforma Integral de Gobernanza Regulatoria) y anticipan reglas y criterios.
2) Publicación en el DOF: a partir de aquí corren los plazos formales para participar.
3) Ventana de preguntas/entregables (según bases): las Afores interesadas preparan documentación legal, técnica y económica.
4) Presentación de propuestas: se entrega la oferta, incluida la comisión.
5) Revisión de requisitos: primero se valida el “piso” (cumplimiento legal/técnico/económico).
6) Adjudicación: se asigna al participante con la comisión más baja entre quienes sí cumplieron.
Checkpoint útil para el lector: el “arranque real” para contar días y fechas es la publicación en DOF.

Si tú o un familiar sospechan que “tienen Afore pero no saben cuál”, el primer paso práctico es solicitar el estado de cuenta actualizado y ubicar la cuenta; si hay trabas administrativas, una vía formal es SARTEL de Consar o una queja ante Condusef.

Cifras clave de cuentas inactivas

Las cifras publicadas para dimensionar el fenómeno son claras:

  • 9.3 millones de cuentas serán incluidas en el proceso de licitación (cuentas inactivas o de trabajadores que no han elegido Afore).
  • 118,958 millones de pesos concentrados en conjunto (cierre de mayo).
  • 12,770 pesos de saldo promedio por cuenta, lo que sugiere que, en su mayoría, son cuentas con montos relativamente reducidos.
  • Estas cuentas (inactivas + no asignadas) representan 13.7% del total de cuentas individuales del SAR.
  • Esa proporción se ha mantenido relativamente estable durante la última década.

Cuentas inactivas en el SAR

Indicador (cierre de mayo) Dato reportado
Cuentas inactivas/no asignadas en licitación ~9.3 millones
Recursos concentrados 118,958 mdp
Saldo promedio por cuenta 12,770 pesos
Participación sobre el total de cuentas del SAR 13.7%
Total de cuentas del sistema (referencia) ~70.3 millones
Activos administrados por Afores (referencia) >9 billones de pesos (~25% del PIB)

Para entender el concepto operativo: la Consar considera una cuenta “inactiva” cuando el trabajador acumula al menos un año sin recibir aportaciones patronales. Y considera que una cuenta se “reactiva” cuando el trabajador vuelve a recibir aportaciones patronales o cuando hace el trámite para elegir una Afore. En ese momento, deja de estar bajo el prestador del servicio de cuentas inactivas y pasa al régimen ordinario de la administradora seleccionada.

En el contexto del sistema completo, también hay números de referencia que ayudan a ponerlo en perspectiva: el universo total ronda 70.3 millones de cuentas y los activos administrados por Afores superan 9 billones de pesos (aprox. 25% del PIB). Con ese tamaño, que 13.7% de las cuentas estén en condición inactiva o no asignada es un tema estructural: no es “una anomalía”, sino un comportamiento persistente del mercado laboral (entradas al empleo formal, salidas, periodos sin cotizar, y trabajadores que no eligen Afore).

Y aquí hay una lectura práctica: aunque el saldo promedio sea bajo, para millones de personas ese dinero puede ser el inicio (o una parte) de su ahorro para el retiro. El riesgo real no es que exista una licitación; el riesgo es no saber que la cuenta existe, no actualizar datos, o no reactivar el vínculo con una Afore cuando se regresa a la formalidad.

Revisa si tu cuenta está activa pidiendo tu estado de cuenta y, si volviste a cotizar o estás por volver, evalúa la ventana de traspaso vigente y los pasos para elegir/confirmar tu Afore (por canales formales como AforeMóvil o atención presencial).

Proceso de adjudicación y requisitos

La Consar publicó bases del proyecto el 9 de julio en la Plataforma Integral de Gobernanza Regulatoria. El proceso todavía estaba pendiente de publicarse en el Diario Oficial de la Federación (DOF); y ese detalle importa porque, una vez publicado en DOF, empiezan a correr los plazos formales para que las administradoras interesadas presenten sus propuestas.

El criterio central reportado para adjudicar es directo: se otorgará a la Afore que ofrezca la comisión más baja, siempre que cumpla con los requisitos legales, técnicos y económicos establecidos.

Esto tiene dos lecturas:

  1. Competencia por precio (comisión): la licitación empuja a que las Afores interesadas compitan con una variable observable y comparable.
  2. Filtro de capacidad: no basta con ofertar “barato”; hay un piso de requisitos para asegurar que quien administre el registro tenga la infraestructura y solvencia para operar.

Criterios de adjudicación por capas
Cómo se entiende el criterio de adjudicación (en capas):

  • Capa 1 — Elegibilidad (pasa/no pasa): cumplimiento de requisitos legales, técnicos y económicos.
  • Capa 2 — Comparación (entre quienes sí pasaron): gana quien ofrezca la comisión más baja.

Lectura práctica: la comisión es el “desempate” visible, pero solo aplica si antes se acredita la capacidad operativa y el cumplimiento normativo.

También hay un elemento de calendario: tras la última licitación (agosto de 2022), la Consar prevé adjudicar un nuevo contrato con vigencia de seis años y posibilidad de extenderlo por un año adicional. Es decir, no es un contrato de corto plazo: quien gane tendrá un horizonte suficiente para operar el servicio y, en teoría, para ejecutar procesos de administración masiva de cuentas.

Para el trabajador, el punto fino es entender qué cambia y qué no cambia. La licitación define quién administra el “bloque” de cuentas inactivas/no asignadas mientras se mantengan en esa condición. Pero en el momento en que el trabajador elige Afore o la cuenta se reactiva por aportaciones patronales, la cuenta pasa al régimen ordinario. En otras palabras: el control vuelve a estar donde debe estar, en la relación normal trabajador–Afore.

Si llevas tiempo sin cotizar o estás por regresar al empleo formal, conviene verificar tu Afore y tu SIEFORE (el fondo generacional donde se invierte tu ahorro) y, si detectas inconsistencias o falta de información, usar canales formales: SARTEL de Consar o Condusef para quejas administrativas.

Situación actual de Afore Azteca

Desde septiembre de 2018, Afore Azteca es la institución encargada de administrar estas cuentas por cuenta de la Consar, tras sustituir a Afore XXI Banorte, que anteriormente prestaba el servicio.

Este dato explica un fenómeno que suele confundir a los trabajadores cuando ven rankings por número de cuentas: Afore Azteca aparece como la administradora con el mayor número de cuentas del sistema no solo por cuentas “activas” elegidas por trabajadores, sino porque suma el bloque de cuentas inactivas/no asignadas que administra por mandato del esquema de licitación.

Interpretar rankings sin conclusiones rápidas
Cómo leer el “ranking por número de cuentas” sin caer en conclusiones rápidas:

  • Una Afore puede subir en el ranking por cuentas activas (trabajadores que la eligieron) y/o por cuentas inactivas/no asignadas administradas por licitación.
  • Por eso, “tener más cuentas” no siempre significa “más trabajadores la eligieron” ni “mejor desempeño”; para comparar desempeño, la referencia típica es el IRN por SIEFORE generacional.
  • La licitación 2026 puede mover posiciones porque el ganador administra un bloque grande (~9.3 millones de cuentas) durante la vigencia del contrato.

En números: además de las 9.3 millones de cuentas inactivas/no asignadas, Afore Azteca gestiona alrededor de 8.4 millones de cuentas de trabajadores activos que la eligieron para administrar sus ahorros para el retiro.

La próxima licitación puede cambiar ese tablero. Si Afore Azteca decide no participar o no resulta ganadora, dejaría de administrar las 9.3 millones de cuentas inactivas y, según lo reportado, podría descender del primer al cuarto lugar por número de cuentas, por debajo de otras administradoras (se mencionan Coppel, Banamex y Profuturo como referencia de posiciones por volumen de cuentas).

Para el trabajador, lo importante no es el “ranking” como tal, sino entender que el número de cuentas administradas puede estar influido por este contrato de cuentas inactivas, y que eso no necesariamente refleja —por sí solo— la experiencia individual de cada persona ni el desempeño de su SIEFORE. La comparación relevante, cuando se trata de elegir Afore, suele pasar por métricas oficiales como el Indicador de Rendimiento Neto (IRN) que publica Consar por SIEFORE generacional.

Acción concreta para el trabajador: si estás eligiendo Afore (o reconsiderando la tuya), en lugar de guiarte por “quién tiene más cuentas”, conviene revisar el rendimiento neto histórico de tu SIEFORE en Consar (comparador oficial) y confirmar que tu cuenta esté correctamente registrada y con datos de contacto actualizados.

Impacto de las cuentas inactivas en el sistema

Las cuentas inactivas y no asignadas son un termómetro de dos realidades: (1) la movilidad laboral (entradas y salidas del empleo formal) y (2) la baja cultura de elección activa de Afore, especialmente en trabajadores de nuevo ingreso.

Que representen 13.7% del total de cuentas y que esa proporción se haya mantenido relativamente estable durante la última década sugiere que el sistema convive con este fenómeno de forma permanente. No es un “pico” de un año: es parte del funcionamiento normal del mercado laboral mexicano.

En términos operativos, el esquema de mantener recursos en Banxico mientras no se asignan al régimen ordinario busca proteger el ahorro y asegurar trazabilidad. Pero también crea un reto: millones de cuentas con saldos pequeños pueden quedar “fuera del radar” del trabajador, sobre todo si cambió de empleo, dejó de cotizar, migró a la informalidad o simplemente nunca hizo el trámite de elección.

Aquí entra el papel de la licitación: al definir un administrador para el control y registro, se busca que exista una entidad responsable de la gestión operativa de ese universo de cuentas, bajo reglas y supervisión. Y al hacer que compitan por comisión (y por requisitos), se introduce un incentivo para operar eficientemente.

Beneficios y riesgos para trabajadores
Lo que el esquema puede mejorar vs. lo que puede complicar (para el trabajador):

  • A favor: trazabilidad y resguardo mientras no hay Afore elegida; existe un responsable operativo del registro; la competencia por comisión puede empujar eficiencia.
  • En contra: riesgo de desconexión (no saber que la cuenta existe o no darle seguimiento); saldos pequeños pueden quedarse “en pausa” por años; cambios de empleo/datos de contacto hacen más difícil localizar y reactivar.

Idea práctica: el mayor riesgo suele ser de seguimiento personal (datos, identificación de cuenta), no del hecho de que exista una licitación.

Ahora, desde la perspectiva del ahorro para el retiro, el impacto más relevante es individual: una cuenta inactiva puede permanecer años sin nuevas aportaciones patronales. Eso no elimina el derecho del trabajador sobre su dinero, pero sí puede significar que la persona se desconecte de su estrategia de retiro. Y en el sistema AFORE/Ley 97, la diferencia entre “dejarlo en automático” y “usar el sistema” suele estar en decisiones como: elegir Afore, revisar SIEFORE, y considerar ahorro voluntario.

En 2026, además, el contexto de mercado ha sido volátil: se reportaron minusvalías históricas en marzo por 417,321 millones de pesos, aunque el primer semestre cerró con plusvalías acumuladas por 484,079 millones de pesos (una caída de 9% frente al mismo periodo de 2025). Este entorno refuerza la idea de que el desempeño se debe evaluar con horizonte largo y con métricas oficiales, no con movimientos de corto plazo.

Acción concreta para el trabajador: si tu cuenta estuvo inactiva o lo está, una medida práctica es solicitar tu estado de cuenta y luego revisar el IRN de tu SIEFORE en Consar para entender cómo se ha comportado tu ahorro en el tiempo; si detectas que no estás en la SIEFORE que corresponde por edad, vale la pena evaluar la alineación con tu perfil.

Perspectivas futuras para las Afores

La licitación de 2026 abre una etapa de competencia por administrar un bloque relevante de cuentas, pero también deja una señal de política pública: el sistema busca que incluso quienes no eligen Afore o quienes pasan periodos sin cotizar tengan un esquema de administración y registro con reglas claras.

En el corto plazo, el hito a seguir es la publicación en el DOF, porque ahí se activan plazos y se formaliza el proceso. En el mediano plazo, la vigencia prevista de seis años (con posible extensión de un año) sugiere que el ganador tendrá un periodo largo para operar, y que el sistema seguirá usando licitaciones periódicas como mecanismo de asignación.

Para los trabajadores, el futuro no depende solo de quién gane la licitación. Depende de que más personas hagan tres cosas básicas: (1) identificar su cuenta, (2) elegir activamente Afore cuando corresponde, y (3) mantener continuidad en su estrategia de retiro incluso si hay periodos sin empleo formal.

Y aquí conviene matizar una idea que aparece con frecuencia en conversaciones públicas sobre el sistema: los trabajadores bajo Ley 97 tienen derecho a pensión por tres rutas (renta vitalicia, retiro programado o Pensión Mínima Garantizada), y el saldo no es solo “lo que ahorraste”: incluye aportación patronal y, para salarios bajos, cuota social; además, la reforma de 2020 estableció un incremento escalonado de aportación patronal de 5.15% a 13.875% entre 2023 y 2030. (Reforma a la Ley del Seguro Social y Ley del SAR, 2020-12-16).

En ese sentido, la discusión sobre cuentas inactivas debería empujar a una conversación más útil: cómo reducir la fricción para elegir Afore, cómo mejorar educación previsional y cómo usar herramientas formales para que el ahorro no se quede “en pausa” por años.

Acción concreta para el trabajador: si estás cerca del retiro o ayudando a tus padres a ordenar su expediente, conviene cruzar tu estado de cuenta con tus semanas cotizadas (si hay duda, verificar con tu NSS en IMSS) y, con esa base, considerar aportaciones voluntarias como complemento para diversificar tu ahorro de retiro.

Acciones concretas para optimizar tu AFORE en 2026

Revisa el rendimiento de tu SIEFORE en CONSAR

El punto de partida para decidir bien no es el número de cuentas que administra una Afore, sino el desempeño medible. La Consar publica el Indicador de Rendimiento Neto (IRN) por SIEFORE generacional, que es la referencia oficial para comparar rendimientos netos (después de comisiones) en el tiempo.

  • Qué hacer: entra al comparador oficial de Consar y revisa el IRN de la SIEFORE que te corresponde.
  • Para qué sirve: te ayuda a evaluar consistencia y no solo “el último trimestre”.

Evalúa si tu SIEFORE se alinea con tu perfil de inversión

La SIEFORE es el fondo donde se invierte tu ahorro y suele asignarse por generación/edad. Si tu cuenta estuvo inactiva o cambiaste de situación laboral, vale la pena confirmar que estás en la SIEFORE correcta y que tus datos están actualizados.

  • Qué hacer: solicita tu estado de cuenta y verifica tu SIEFORE; si hay discrepancias, acude por canales formales a tu Afore.
  • Si hay conflicto: documenta y, si no se resuelve, escala por vía formal (Condusef o SARTEL de Consar).

Considera realizar aportaciones voluntarias para diversificar tu ahorro

Muchas cuentas inactivas tienen saldos pequeños; una forma de “react

Afore lista para 2026
Acciones rápidas (30–60 minutos) para dejar tu Afore “en orden” rumbo a 2026:

  • Identifica tu Afore y confirma tu NSS y CURP tal como aparecen en tus documentos.
  • Pide/descarga tu estado de cuenta más reciente y guarda una copia.
  • Verifica que tus datos de contacto (teléfono, correo, domicilio) estén actualizados.
  • Confirma tu SIEFORE generacional (la que corresponde por edad) en tu estado de cuenta.
  • Revisa el IRN de tu SIEFORE en el comparador oficial de Consar (rendimiento neto, no solo “rendimiento”).
  • Si “no aparece” tu cuenta o hay inconsistencias, usa canales formales: SARTEL de Consar; si el problema es administrativo y no se resuelve, Condusef.
  • Si tu cuenta estuvo inactiva, define un recordatorio para revisar tu estado de cuenta al menos una vez al año.

Este artículo se basa en información pública disponible con corte a mayo de 2026, incluidas cifras, definiciones y el estado del proceso. Fechas, bases y plazos pueden cambiar conforme avance la licitación y se publiquen nuevas actualizaciones. Para trámites personales, consulta los canales oficiales de tu Afore y de la autoridad.