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Impacto de El Niño 2026 en las tasas de interés en América Latina
Pensiones

Impacto de El Niño 2026 en las tasas de interés en América Latina

La coach Moni
La coach Moni

El fenómeno de El Niño podría retrasar la reducción

El Niño y presión inflacionaria

  • Por qué importa: si El Niño empuja alimentos y electricidad, la inflación puede repuntar y el mercado tiende a recalibrar recortes de tasas.
  • Qué se sabe hoy: UBS advierte que El Niño podría generar un nuevo choque inflacionario en América Latina y llevar al mercado a descontar tasas más altas de lo previsto.
  • Qué dice el pronóstico oficial: NOAA estima 63% de probabilidad de que el episodio alcance intensidad “muy fuerte” y se extienda hasta finales de 2026 e inicios de 2027.
  • Dónde pega primero: el shock suele entrar por oferta (producción agrícola/energía) y luego puede pasar a expectativas.
  • Quiénes están más expuestos: Colombia, Brasil y Perú aparecen como los más sensibles, por combinaciones distintas de riesgo climático y capacidad macro para absorberlo.

Metodología para el análisis del impacto de El Niño en las tasas de interés

Para entender por qué un fenómeno climático puede terminar moviendo tasas de interés, nosotros partimos de un marco similar al que describe UBS: separar exposición física del país a El Niño y capacidad macroeconómica para absorber un choque sin que se desanclen expectativas de inflación.

La exposición física se observa en cómo El Niño redistribuye lluvias y temperaturas: puede causar sequías en unas zonas e inundaciones en otras, afectando agricultura, pesca, infraestructura y generación hidroeléctrica. Ese impacto “real” se traduce en shocks de oferta: menos alimentos o energía disponible, o mayores costos logísticos.

La capacidad macro incluye elementos como posición fiscal, nivel de inflación ya existente y margen de maniobra de política económica. Si un país llega con inflación elevada o cuentas fiscales débiles, un shock adicional tiende a ser más persistente y más difícil de “mirar a través” por parte del banco central.

El paso final es el mecanismo de mercado: si sube la inflación (o el riesgo de que suba), los inversionistas ajustan expectativas y “descuentan” una trayectoria de tasas más alta o recortes más lentos.

Riesgo climático y política monetaria
Marco 2x2 para leer el riesgo (clima → inflación → tasas)

  • Eje 1: Exposición física (alta/baja)
  • ¿Qué tan probable es que el país sufra shocks en alimentos, energía (hidro), pesca o infraestructura por El Niño?
  • Eje 2: Capacidad macro (alta/baja)
  • ¿Qué tan preparado llega el país (inflación previa, posición fiscal, credibilidad del banco central, amortiguadores)?

Cómo se interpreta:

  • Alta exposición + baja capacidad macro: mayor probabilidad de que el shock se vuelva “macro” (inflación más persistente) y retrase recortes.
  • Alta exposición + alta capacidad macro: el golpe puede ser grande, pero el mercado suele dar más margen si no se desanclan expectativas.
  • Baja exposición + baja capacidad macro: el clima pega menos, pero cualquier repunte inflacionario puede amplificarse por fragilidad.
  • Baja exposición + alta capacidad macro: menor probabilidad de cambios relevantes en la trayectoria de tasas por este factor.

Acción para el trabajador mexicano: si este entorno termina elevando o prolongando tasas, conviene revisar el rendimiento neto histórico de tu SIEFORE en el comparador oficial de CONSAR (IRN) y confirmar que estás en la SIEFORE generacional que te corresponde por edad; en ciclos de tasas cambiantes, la consistencia importa más que el ruido de corto plazo.

El fenómeno de El Niño y su relación con la inflación en América Latina

El vínculo entre El Niño y la inflación en América Latina no es “porque haga más calor” en general, sino porque cambia hacia dónde va el agua. UBS lo resume así: altera la distribución de lluvias y con ello golpea cultivos, electricidad hidroeléctrica, pesca y, a veces, infraestructura como carreteras y edificios. Cuando la oferta se interrumpe, los precios tienden a reaccionar.

Históricamente, según recuerdan los analistas citados por UBS, El Niño ha impulsado precios de alimentos, alimentando la inflación y complicando la tarea de los bancos centrales. El matiz clave es que el tamaño del impacto depende de dos incertidumbres: intensidad del episodio y zonas donde se materialicen los efectos (no todos los países ni todas las regiones productoras sufren igual).

En 2026-2027, esa incertidumbre se amplifica por la duración potencial. NOAA prevé efectos hasta finales de 2026 e inicios de 2027. Para política monetaria, eso importa porque un shock más prolongado puede pasar de ser un “bache” a convertirse en un factor que afecte expectativas.

En términos de tasas, el canal es directo: el mercado puede anticipar que los bancos centrales mantendrán una postura más restrictiva para proteger credibilidad y evitar depreciación cambiaria.

Transmisión de El Niño a tasas
Mecanismo de transmisión (con “checkpoints” para saber si se vuelve un problema de tasas)
1) Clima: El Niño redistribuye lluvias/temperaturas (sequías en unas zonas, inundaciones en otras).
2) Oferta real: cae producción o suben costos en alimentos (agro/pesca) y/o energía (hidro → térmica más cara).
3) Precios al consumidor: suben rubros volátiles (alimentos/energía) y empujan la inflación.

  • Checkpoint: ¿el alza se concentra en pocos productos o se vuelve generalizada?

4) Expectativas y negociación: hogares/empresas ajustan expectativas; pueden subir indexaciones y márgenes.

  • Checkpoint: ¿suben expectativas de inflación a 12–24 meses o la inflación subyacente?

5) Política monetaria: el banco central decide entre “mirar a través” (si es transitorio) o endurecer/pausar recortes (si amenaza credibilidad).
6) Mercado: la curva de tasas y el tipo de cambio incorporan el nuevo balance de riesgos.

Acción para el trabajador mexicano: en periodos donde la inflación puede repuntar, vale la pena solicitar tu estado de cuenta y revisar tu estrategia de ahorro voluntario (AFORE/ahorro complementario). Si tu horizonte es retiro, la disciplina de aportaciones suele pesar más que intentar “adivinar” el próximo movimiento de tasas.

Riesgos específicos para Colombia, Brasil y Perú

UBS coloca a Colombia, Brasil y Perú entre las economías con mayores riesgos de que El Niño complique el panorama de inflación y, por extensión, de tasas. No es el mismo tipo de vulnerabilidad en los tres casos: el informe distingue entre exposición climática y fundamentos macro para amortiguar el golpe.

En general, el riesgo que miran los mercados es que un shock inflacionario —directo por alimentos o indirecto por destrucción de oferta en un episodio severo— lleve a descontar tasas de política más altas. Y en América Latina, añade UBS, los bancos centrales tienden a preferir equivocarse del lado restrictivo para preservar credibilidad y contener riesgos cambiarios.

Aterrizado: cuando un país es percibido como más vulnerable, suele enfrentar más sensibilidad en expectativas, moneda y curva de tasas. Eso puede retroalimentar el dilema del banco central: recortar para apoyar crecimiento o sostener tasas para anclar inflación.

Acción para el trabajador mexicano: si este tipo de shocks eleva volatilidad financiera regional, conviene evaluar si tu SIEFORE asignada coincide con tu perfil (edad y años al retiro) y evitar decisiones basadas solo en movimientos de semanas; la referencia útil es el IRN sostenido publicado por CONSAR.

País Canal principal de transmisión Vulnerabilidad macro (según lectura UBS) Qué vigilar (señales prácticas)
Colombia Alimentos y electricidad (hidro) Alta: posición fiscal débil e inflación elevada Inflación de alimentos/energía, mensajes del banco central sobre “pausa” en recortes, presión cambiaria
Brasil Sensibilidad de expectativas por vulnerabilidades macro Alta: vulnerabilidades macro con menor exposición climática relativa Expectativas de inflación, prima de riesgo en curva, reacción del real ante shocks de commodities
Perú Shock físico más alto (agro/pesca) con amortiguadores Mejor: fundamentos más sólidos para amortiguar Precios de alimentos, disrupciones sectoriales, si el shock se filtra a inflación subyacente

Colombia: la economía más expuesta

Colombia aparece como la economía más vulnerable en el marco de UBS por una combinación de posición fiscal débil, inflación elevada y exposición significativa a El Niño, especialmente a través de precios de alimentos y electricidad. Esa mezcla es la que vuelve más probable que un shock climático se convierta en un problema de política monetaria.

El punto no es solo que suban algunos precios, sino que el banco central enfrente un entorno donde la inflación ya está alta y, por tanto, el margen para “tolerar” un repunte adicional es menor. Además, si la electricidad se encarece por estrés en generación (por ejemplo, menor disponibilidad hidroeléctrica), el shock puede sentirse más allá de la canasta de alimentos.

Para mercados, Colombia se vuelve un caso donde el riesgo de “recortes más lentos” o incluso una pausa en el ciclo de relajación monetaria se percibe con mayor fuerza.

Acción para el trabajador mexicano: ante escenarios donde tasas altas duran más, puede ser buen momento para revisar tu estrategia de aportaciones voluntarias (AFORE o ahorro complementario) y confirmar que estás aprovechando el sistema de largo plazo, en vez de depender solo de rendimientos de un trimestre.

Brasil: vulnerabilidades macroeconómicas

En Brasil, UBS ubica el riesgo alto pero por una lógica distinta: mayores vulnerabilidades macroeconómicas con una exposición climática relativa menor que otros casos. Es decir, el clima puede pegar, pero el foco está en qué tan fácil o difícil es absorber el shock sin que se deteriore el balance macro.

Cuando el mercado percibe vulnerabilidad macro, suele reaccionar más rápido ante señales de inflación: ajusta expectativas de tasas y exige más prima por riesgo. En un episodio de El Niño que presione alimentos o energía, esa sensibilidad puede amplificarse.

El resultado práctico es que, aun con menor exposición física relativa, Brasil puede enfrentar un debate intenso sobre credibilidad, trayectoria de inflación y postura monetaria, especialmente si el shock se prolonga.

Acción para el trabajador mexicano: si la región entra en un periodo de tasas más altas por más tiempo, conviene revisar el IRN de tu SIEFORE y enfocarte en consistencia de largo plazo; para el retiro, el costo de cambiar decisiones por ruido de corto plazo suele ser alto.

Perú: riesgo climático y fundamentos sólidos

Perú combina, según UBS, riesgo climático más elevado con fundamentos macroeconómicos más sólidos para amortiguar el impacto. En otras palabras: el golpe físico puede ser fuerte, pero el país tendría más capacidad de absorberlo sin que necesariamente se traduzca en un desanclaje inmediato de expectativas.

Aun así, el canal inflacionario existe: si El Niño afecta agricultura o pesca, puede presionar precios y complicar el trabajo del banco central. La diferencia es que, con fundamentos más sólidos, el mercado puede otorgar más “beneficio de la duda” en la respuesta de política.

Para inversionistas, Perú sigue en el grupo de atención porque el shock puede ser grande; la pregunta es si se queda en un episodio transitorio o se filtra a inflación más persistente.

Acción para el trabajador mexicano: en entornos donde la inflación puede repuntar por alimentos, vale la pena pedir tu estado de cuenta y verificar semanas cotizadas registradas (si cotizas IMSS) y, si tienes margen, considerar ahorro voluntario como amortiguador de incertidumbre macro.

Impacto de El Niño en la agricultura y la generación hidroeléctrica

El Niño afecta la economía real por canales muy concretos. UBS subraya agricultura, pesca, infraestructura y generación hidroeléctrica. En América Latina, dos de esos canales suelen ser especialmente sensibles para inflación: alimentos y electricidad.

En agricultura, el problema es doble: (1) la producción puede caer por sequías o inundaciones en zonas clave; (2) aun cuando la producción no colapse, puede haber disrupciones logísticas si se dañan carreteras o infraestructura. El resultado típico es presión sobre precios de alimentos, que en la región tienen un peso relevante en el gasto de los hogares.

En electricidad, el riesgo se concentra en países donde la hidroeléctrica es una fuente importante. Sequías o menores niveles de agua pueden reducir generación, encarecer la energía o forzar sustitución por fuentes más costosas. UBS menciona, por ejemplo, que en Venezuela el principal riesgo proviene de sequías sobre la generación hidroeléctrica, la principal fuente de electricidad del país.

Este tipo de shocks, aunque “sectoriales”, se vuelven macro cuando se trasladan a inflación y expectativas. Y ahí es donde las tasas entran en juego: si el banco central teme un repunte persistente, puede retrasar recortes.

Riesgos inflacionarios por El Niño

  • Señal oficial de severidad/duración: NOAA asigna 63% de probabilidad a que el episodio alcance intensidad “muy fuerte” y prevé efectos hasta finales de 2026 e inicios de 2027.
  • Estimaciones de escenario (no certezas): en un episodio muy intenso, UBS ha planteado que el shock podría sumar del orden de ~168 pb a la inflación en Brasil, ~132 pb en Colombia y ~209 pb en Perú (magnitudes sujetas a intensidad y zonas afectadas).
  • Por qué alimentos importan tanto: en la región, los shocks de alimentos suelen moverse rápido a la inflación observada, y si se prolongan pueden contaminar expectativas.
  • Por qué energía importa tanto: cuando baja la generación hidroeléctrica, la sustitución por fuentes más caras puede elevar costos y tarifas, amplificando el impacto más allá de un solo rubro.

Acción para el trabajador mexicano: si el shock se refleja en inflación, conviene hacer un ajuste operativo en tu plan de retiro: revisar presupuesto y, si es posible, automatizar aportaciones voluntarias (aunque sean pequeñas) para no depender de “lo que sobre” en meses de precios altos.

Reacción de los bancos centrales ante el fenómeno

UBS plantea que la implicación más inmediata para mercados es una revisión de expectativas de tasas si El Niño se traslada a inflación. La lógica de reacción de bancos centrales tiene un componente reputacional: tras episodios inflacionarios recientes, muchos preferirían mantener una postura restrictiva para preservar credibilidad.

En el reporte citado, los analistas señalan que los bancos centrales de mercados emergentes —y en particular los de América Latina— preferirían equivocarse por el lado restrictivo. Esa postura también busca contener riesgos de depreciación cambiaria, porque una moneda más débil puede retroalimentar inflación (por importaciones más caras).

Un matiz importante: la reacción no es automática ni idéntica. Si el shock es claramente de alimentos y se percibe transitorio, algunos bancos centrales podrían intentar “mirar a través” del primer impacto. Pero si el episodio es muy fuerte o prolongado (como sugiere el escenario de NOAA), el riesgo es que el shock se filtre a expectativas y a inflación más general.

Para el mercado, lo que se monitorea es el triángulo: trayectoria de precios de alimentos, inflación observada y comunicación del banco central sobre su función de reacción.

Dilema de política monetaria
El dilema del banco central (y cuándo cambia la respuesta)

  • Opción A: “Mirar a través” del shock
  • A favor: evita sobre-reaccionar a un alza puntual de alimentos/energía.
  • En contra: si el shock dura, puede desanclar expectativas y obligar a apretar más tarde.
  • Opción B: Pausar recortes o mantener postura restrictiva
  • A favor: protege credibilidad y ayuda a contener depreciación cambiaria.
  • En contra: enfría crédito/actividad justo cuando el shock climático puede afectar crecimiento.

Señales que suelen inclinar la balanza hacia más restricción:

  • el shock deja de ser “de unos cuantos alimentos” y aparece en inflación más amplia;
  • suben expectativas a 12–24 meses;
  • hay presión cambiaria que amenaza con pasar a precios.

(En el análisis citado por Bloomberg Línea, UBS atribuye este enfoque a sus analistas Alejo Czerwonko, Alberto Rojas y Laura Assis Iragorri, quienes enfatizan el canal de alimentos/energía y el rol de credibilidad.)

Acción para el trabajador mexicano: cuando la política monetaria se vuelve más incierta, conviene evitar decisiones impulsivas con tu cuenta AFORE y, en su lugar, comparar rendimientos netos (IRN) en CONSAR y confirmar que tu estrategia está alineada a tu horizonte (años al retiro), no al titular de la semana.

Proyecciones sobre las tasas de interés en el contexto de El Niño

Hablar de “proyecciones” aquí no es prometer un número de tasa, sino describir el escenario que UBS pone sobre la mesa: si El Niño provoca un choque inflacionario, el mercado tendería a descontar tasas más altas o recortes más lentos de lo previsto.

La incertidumbre es parte central del análisis. UBS reconoce que, pese a avances tecnológicos e incluso inteligencia artificial, pronosticar con precisión patrones meteorológicos sigue siendo “increíblemente difícil”. Por eso propone evaluar vulnerabilidad bajo distintos escenarios, en lugar de asumir un desenlace único.

Con el dato de NOAA (63% de probabilidad de intensidad muy fuerte y efectos hasta finales de 2026 e inicios de 2027), el riesgo para tasas se vuelve de “cola”: no es el escenario base en todos los países, pero sí uno que puede cambiar el precio de los activos si se materializa.

En la práctica, el canal más visible sería: alimentos y electricidad presionan inflación → expectativas suben → bancos centrales se vuelven más cautos → el ciclo de relajación monetaria enfrenta obstáculos.

Acción para el trabajador mexicano: si el entorno de tasas altas se prolonga, una respuesta prudente es diversificar tu ahorro previsional: mantener tu AFORE como base y, si aplica a tu caso, evaluar aportaciones voluntarias (incluyendo opciones deducibles) para no depender solo del ciclo macro.

Escenario (El Niño) Qué pasa con inflación (dirección) Implicación típica en tasas Señales a monitorear
Leve / localizado Presión acotada y más transitoria Recortes continúan, quizá más cautos Alzas concentradas en pocos alimentos; expectativas estables
Base (persistente) Presión más amplia en alimentos/energía Recortes más lentos o pausas puntuales Inflación de alimentos sostenida; mensajes más “data-dependent”
Severo / muy fuerte y prolongado Mayor riesgo de filtración a expectativas Pausas prolongadas; posibilidad de sesgo restrictivo Expectativas al alza, presión cambiaria, inflación subyacente repuntando

Comparativa de vulnerabilidad entre países de América Latina

El marco de UBS permite ordenar países no solo por “qué tanto les pega el clima”, sino por la combinación de exposición y capacidad de absorción. En esa lectura, Colombia encabeza la vulnerabilidad; Brasil y Perú aparecen también con riesgos altos, aunque por motivos distintos.

El reporte menciona además casos específicos:
- Venezuela: riesgo por sequías que afectan la generación hidroeléctrica, principal fuente de electricidad.
- Panamá: riesgo por menores niveles de agua en el Canal; UBS considera que el mecanismo de tarifas dinámicas limita implicaciones fiscales.
- Argentina: excepción; un aumento de lluvias podría favorecer producción de granos y oleaginosas.
- Chile: riesgos limitados.
- México: exposición heterogénea; el impacto en inflación dependerá de si zonas productoras de alimentos son afectadas en momentos de precios elevados (UBS menciona el caso del tomate como antecedente).

Esta heterogeneidad es clave para no caer en generalizaciones: El Niño no implica el mismo shock para toda la región ni el mismo resultado en inflación y tasas.

Acción para el trabajador mexicano: dado que México puede tener impactos heterogéneos por alimentos, conviene seguir tu inflación personal (canasta real de tu hogar) y, en paralelo, revisar tu estado de cuenta AFORE para mantener claridad sobre saldo, aportaciones y la SIEFORE generacional asignada.

País Exposición física a El Niño Capacidad macro para absorber Lectura rápida de vulnerabilidad
Colombia Alta Baja Muy alta
Perú Alta Media/Alta Alta
Brasil Media Media/Baja Alta
México Heterogénea Media/Alta Media
Panamá Media (Canal) Media Media (mitigada por tarifas dinámicas)
Venezuela Media/Alta (hidro) Baja Alta
Chile Baja Media/Alta Baja
Argentina Heterogénea (puede beneficiar lluvias) Media Baja/mixta

Implicaciones para los mercados financieros y de materias primas

Para inversionistas, UBS enfatiza que el foco principal es inflación y tasas. Si El Niño encarece alimentos o genera disrupciones de oferta, el mercado puede ajustar precios de bonos, monedas y expectativas de política monetaria.

En materias primas, el riesgo es la volatilidad: el dossier de investigación menciona movimientos bruscos en futuros de café arábica (subidas y retrocesos en pocos días) como reflejo de incertidumbre climática. También se mencionan riesgos en azúcar y aceite de palma. Aunque no todos esos productos pesan igual en cada país, el canal común es que shocks de oferta pueden transmitirse a precios internos.

En monedas, el vínculo es indirecto pero relevante: si el mercado cree que un banco central tendrá que ser más restrictivo para contener inflación, eso puede sostener tasas locales; pero si el shock deteriora crecimiento o fiscal, la lectura puede ser más compleja. Por eso UBS remarca la preferencia por posturas restrictivas para proteger credibilidad y limitar depreciación.

Del clima a los activos
Mapa rápido de canales de mercado (del clima al precio de los activos)
1) Shock climático → 2) Alimentos/energía (inflación) → 3) Expectativas de tasas (curva) → 4) Moneda (carry vs riesgo) → 5) Bonos/acciones (descuento de flujos y prima por riesgo).
Checkpoints útiles para no perderse:

  • ¿El movimiento viene de inflación observada o de expectativas?
  • ¿La moneda se mueve por diferencial de tasas o por percepción de riesgo?
  • ¿El shock es local (un país/sector) o regional (varios países a la vez)?

Acción para el trabajador mexicano: en periodos de volatilidad, conviene evitar decisiones impulsivas (como traspasos por titulares) y, en su lugar, comparar el rendimiento neto (IRN) de tu SIEFORE en el comparador oficial de CONSAR y confirmar que tu SIEFORE generacional corresponde a tu edad.

Qué puedes hacer hoy (acciones concretas)

Revisión clave de tu AFORE

  • Entra al comparador oficial de CONSAR y revisa el IRN de tu SIEFORE (rendimiento neto) para ubicarte con datos, no con percepciones.
  • Confirma tu SIEFORE generacional (la que te corresponde por edad) y evita tomar decisiones por movimientos de corto plazo.
  • Solicita tu estado de cuenta y verifica que tus datos y aportaciones estén correctos; si cotizas, cruza también tus semanas cotizadas registradas.
  • Si tienes margen, automatiza aportaciones voluntarias (aunque sean pequeñas) para sostener el plan de largo plazo cuando haya inflación o tasas inciertas.
  • Si enfrentas un problema administrativo que no se resuelve con tu AFORE, presenta una queja formal ante Condusef o utiliza los canales de atención de CONSAR.

Este enfoque está escrito desde la experiencia de acompañar diagnósticos de pensión y decisiones previsionales de miles de trabajadores en México en Trol Financiero, donde el objetivo práctico es traducir shocks macro (inflación y tasas) a acciones formales que sí están bajo control del trabajador.

Este artículo se basa en información públicamente disponible al momento de publicación y en estimaciones y escenarios que pueden variar conforme evolucione El Niño. Las cifras sobre impacto inflacionario deben interpretarse como rangos orientativos, no como resultados garantizados. La respuesta de cada banco central puede diferir según los datos observados y las condiciones locales, por lo que podrían producirse actualizaciones.

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