Pensión del modelo 97 bajo la administración de AMLO
AMLO propone pensión del 100% del último salario
- AMLO planteó una reforma para que trabajadores se jubilen con 100% de su último salario, con el gobierno asumiendo parte del costo.
- Especialistas advierten que, sin más ingresos públicos, la promesa presiona finanzas: en 2024, 22% del presupuesto va a pensiones.
- El “modelo 97” (vigente desde julio de 1997) paga según lo ahorrado en AFORE, no según el último sueldo.
- Solo el empleo formal (44% de la fuerza laboral) podría beneficiarse; la informalidad deja fuera a más de 55%.
Promesa 100% y sus costos
- Promesa (100% del último salario) vs. regla actual (modalidad 97): hoy la pensión se determina por el saldo acumulado (aportaciones + rendimientos), así que el “último salario” no es el parámetro central del cálculo.
- Si el saldo no alcanza, el “100%” solo puede lograrse con un complemento (por ejemplo, vía recursos públicos o un fondo específico). Eso abre dos preguntas prácticas: quién pone el dinero y bajo qué tope/reglas.
- Tasa de reemplazo típica citada en el debate: se ha estimado alrededor de 30% en 97 con aportaciones históricas de 6.5%; subir a 100% implica triplicar (o más) el nivel de reemplazo para muchos casos.
- Riesgo operativo: si el complemento depende del presupuesto, compite con otros gastos y con el ciclo económico; si depende de reglas de elegibilidad, puede dejar fuera a trayectorias laborales intermitentes (densidad de cotización baja).
- Lo que sí puedes controlar: semanas registradas, salario base de cotización (SBC) y ahorro voluntario; lo que no controlas (y puede cambiar) es el diseño final del complemento.
Promesas de pensiones del presidente AMLO
La discusión sobre pensiones volvió al centro del debate cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió impulsar una reforma para que las y los trabajadores se jubilen con una pensión equivalente al 100% de su último salario. En su mensaje público, AMLO buscó despejar inquietudes del sector privado al afirmar que “el gobierno va a asumir una parte considerable de este equilibrio”, es decir, que el costo no recaería únicamente en empleadores o trabajadores.
En nuestra lectura, lo importante es separar el anuncio político del mecanismo previsional: hoy, para quienes están bajo la modalidad 97 (la que aplica a quienes comenzaron a cotizar a partir del 1 de julio de 1997), la pensión depende principalmente de lo acumulado en la cuenta individual administrada por una AFORE (Administradora de Fondos para el Retiro), más rendimientos de inversión y aportaciones obligatorias y voluntarias. En ese esquema, el “último salario” no es el eje del cálculo; el eje es el saldo.
El debate se vuelve más sensible porque ya hay evidencia de montos bajos en las primeras generaciones que se están pensionando bajo este modelo. El IMSS reportó que, entre 2022 y 2023, las pensiones promedio otorgadas bajo esta modalidad fueron de 5,483 pesos mensuales, por debajo del salario mínimo mensual citado de 7,468 pesos. Y la Consar documentó que entre enero de 2021 y septiembre de 2023 se otorgaron 68,930 pensiones bajo modalidad 97: ya no es un tema “del futuro”, ya está ocurriendo.
Pensiones 97: nivel de reemplazo
- IMSS (promedio observado): entre 2022 y 2023, se reportaron pensiones promedio de 5,483 pesos mensuales bajo modalidad 97, por debajo del salario mínimo mensual citado de 7,468 pesos.
- Consar (primeras cohortes): entre enero de 2021 y septiembre de 2023 se otorgaron 68,930 pensiones bajo modalidad 97.
- Lectura práctica: estos datos no prueban cómo quedará una reforma futura, pero sí muestran que el modelo ya está entregando pensiones y que el nivel de reemplazo puede ser bajo para parte de quienes se retiran.
También hay un punto técnico que suele perderse: incluso en el sistema previo (modalidad 73), especialistas como el actuario Carlos Contreras advierten que no era común ver pensiones del 100%; en escenarios “mejorcitos”, estimaba rangos de 60% a 65% con 30 años y usando tablas del sistema. Por eso, cuando se promete 100%, la pregunta práctica para el trabajador es: ¿de dónde saldrá el complemento y bajo qué reglas?
Qué puedes hacer hoy con esta información: pide tu estado de cuenta y verifica tu situación: saldo en AFORE y semanas cotizadas registradas. Con eso, podrás dimensionar si tu pensión dependerá casi por completo del ahorro individual o si, en su caso, entrarías a esquemas de complemento como la pensión mínima garantizada (cuando no se alcanza el mínimo).
Destinos del presupuesto de egresos en pensiones
Para entender por qué una promesa de “100% del último salario” genera debate, hay que mirar el tamaño del gasto público ya comprometido. En 2024, se reportó que dos billones de pesos, equivalentes al 22% del Presupuesto de Egresos, se destinan a pensiones. Dicho de otra forma: de cada 100 pesos, 22 ya están etiquetados para este rubro.
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) añadió un comparativo que ayuda a dimensionar prioridades y restricciones: ese gasto en pensiones equivale a 5.4% del PIB, y es mayor que lo destinado a otros rubros como salud, que se ubicó en menos del 3% del PIB. Esto no es un juicio de valor; es una señal de rigidez presupuestaria: cuando una partida crece y es obligatoria, deja menos margen para otras.
| Indicador (cifras citadas en el texto) | Magnitud | ¿Por qué importa para la promesa del 100%? |
|---|---|---|
| Gasto en pensiones dentro del Presupuesto de Egresos (2024) | 22% (≈ 2 billones de pesos) | Es gasto grande y en buena medida comprometido; subir beneficios suele requerir más recursos o reasignaciones. |
| Gasto en pensiones como % del PIB (CIEP) | 5.4% del PIB | Ayuda a comparar el peso macro del rubro y su tendencia de crecimiento. |
| Gasto en salud como % del PIB (CIEP) | < 3% del PIB | Muestra el costo de oportunidad: más pensiones puede significar menos margen para otros sectores. |
| Déficit fiscal presupuestado (cita de G. Siller) | 4.9% del PIB | Si el gasto crece sin ingresos adicionales, aumenta la presión por deuda o recortes en otros rubros. |
A esa presión se suma el contexto fiscal. La economista Gabriela Siller señaló que en 2024 se presupuestó un déficit de 4.9% del PIB, el mayor desde 1988, lo que implica que el país planea gastar más de lo que ingresa. En ese marco, Valeria Moy (IMCO) y la propia Siller advirtieron que, para pagar pensiones al 100% sin un plan de sostenibilidad, el gobierno podría verse empujado a endeudarse, y que no se había presentado un esquema financiero detallado que garantice viabilidad.
Hay además una tendencia demográfica que vuelve el tema estructural: México Cómo Vamos apuntó que la población está envejeciendo; en 2023, 8.2% de la población tenía más de 65 años, y se prevé que para 2050 sea 17%. Más personas en edad de retiro, con reglas que prometan más reemplazo salarial, suelen traducirse en más presión sobre el gasto.
En el día a día del trabajador, este contexto importa por una razón: cuando el debate público se centra en “lo que el gobierno pagará”, se corre el riesgo de subestimar lo que sí está bajo control individual: semanas, salario base de cotización (SBC) y ahorro voluntario. El presupuesto público puede cambiar por reformas, pero tu historial de cotización y tu saldo son la base del cálculo en modalidad 97.
Qué puedes hacer hoy con esta información: revisa en el comparador oficial de Consar el desempeño neto histórico de tu SIEFORE (el fondo donde invierte tu AFORE según tu edad) y solicita tu estado de cuenta actualizado. Si detectas inconsistencias o falta de registros, documenta y, si no se resuelve, considera una queja formal ante Condusef o vía SARTEL de Consar.
Beneficiarios potenciales de la reforma de AMLO
Una reforma que busque mejorar pensiones contributivas —las que se generan por cotizar y aportar durante la vida laboral— tiene un límite inmediato: solo puede beneficiar plenamente a quien está dentro del sistema formal. Y en México, la formalidad no es la norma para toda la fuerza laboral.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Empleo y Ocupación (ENOE), se reportó que 26.1 millones de trabajadores, equivalentes al 44%, están en el sector formal y podrían ser potenciales beneficiarios de una reforma enfocada en pensiones contributivas. En contraste, 32.4 millones —más del 55% de la fuerza laboral— están en el sector informal y no tienen acceso a ese tipo de pensión. Esta brecha es clave: cualquier promesa de “100% del último salario” se vuelve, en la práctica, una promesa acotada a quienes cotizan.
| Grupo (ENOE, cifras citadas) | Personas | % de la fuerza laboral | Implicación para una reforma de pensión contributiva |
|---|---|---|---|
| Empleo formal | 26.1 millones | 44% | Son quienes podrían entrar a reglas de pensión contributiva (IMSS/ISSSTE/AFORE), si cumplen semanas/edad. |
| Empleo informal | 32.4 millones | >55% | Quedan fuera de la pensión contributiva por no cotizar de forma regular; su protección suele venir por otras vías. |
Aquí conviene precisar conceptos. “Pensión” no es solo “jubilación”. En el uso institucional, pensión incluye un espectro más amplio: además de personas jubiladas, puede abarcar a quienes acreditan discapacidad derivada del trabajo, personas incapacitadas, así como viudas, huérfanos o padres de un trabajador fallecido. “Jubilación”, en cambio, suele usarse cuando se cumple el mínimo de semanas y edad para acceder a una pensión por retiro (o al llegar a 65 años, según el caso).
En el modelo 97, el problema de cobertura se combina con un problema de densidad de cotización: incluso dentro de la formalidad, hay trayectorias laborales intermitentes. Si una persona entra y sale del empleo formal, su ahorro obligatorio puede ser insuficiente para una pensión alta, y entonces aparece la figura de la pensión mínima garantizada, donde el Estado aporta lo necesario para alcanzar un mínimo cuando el ahorro no alcanza.
Por eso, cuando evaluamos “quién gana” con una reforma, no basta con mirar edad o salario: hay que mirar si la persona cotiza, cuántas semanas acumula y cuánto logra ahorrar. Y, sobre todo, si su último salario es representativo de su trayectoria o solo un pico final.
Qué puedes hacer hoy con esta información: si tú o tus padres están cerca del retiro, lo primero es confirmar bajo qué ley están (73 o 97) y cuántas semanas cotizadas tienen. Con esa base, puedes decidir si conviene fortalecer el saldo con aportaciones voluntarias y revisar si tu SIEFORE corresponde a tu edad y horizonte de retiro.
Requisitos para acceder a la pensión bajo modalidad 73
La llamada modalidad 73 se refiere al esquema previo a la reforma que entró en vigor el 1 de julio de 1997. En términos simples, es el régimen que aplica a quienes comenzaron a cotizar antes de esa fecha y, por tanto, se pensionan bajo reglas distintas al modelo de cuentas individuales.
En este régimen, el cálculo de la pensión se vinculaba al salario promedio de los últimos 5 años de vida laboral. La lógica era distinta: el sistema se sostenía con un enfoque de reparto, donde las pensiones de quienes se retiraban se pagaban con los ingresos de quienes estaban en activo. Por eso, el “último tramo” salarial tenía un peso importante en el monto final.
En cuanto a requisitos, el resumen reportado es claro: para acceder a una pensión bajo modalidad 73 se pide acreditar por lo menos 10 años de trabajo (equivalente a un mínimo de cotización) y tener más de 60 años. En el lenguaje cotidiano, esto suele asociarse a la pensión por cesantía en edad avanzada (a partir de 60) y vejez (a partir de 65), aunque el punto central aquí es que el umbral de entrada es menor que en modalidad 97.
Requisitos clave para pensión 73
- ☐ Confirma que estás en 73: empezaste a cotizar antes del 1 de julio de 1997.
- ☐ Edad: verifica que cumples más de 60 años (según el tipo de pensión que solicites).
- ☐ Cotización mínima: valida que acreditas por lo menos 10 años de trabajo (semanas registradas).
- ☐ Base de cálculo: revisa que tu salario promedio de los últimos 5 años esté bien registrado (errores aquí pegan directo al monto).
- ☐ Revisión de registros: compara tu reporte de semanas cotizadas con tu historial laboral (altas/bajas, patrones, periodos faltantes).
- ☐ Antes de iniciar trámite: si detectas diferencias, corrige primero (IMSS/patrón) para no llegar al cálculo con datos incompletos.
Ahora bien, hay un matiz importante para expectativas: aunque la modalidad 73 suele ofrecer mejores tasas de reemplazo que la 97 (es decir, el porcentaje del último salario que termina cubriendo la pensión), especialistas advierten que tampoco garantizaba 100% del último salario. El CIEP señala que generaciones bajo modalidad 73 pueden recibir por lo menos 40% del último salario, y en ejemplos se estima que una pensión máxima mensual podría llegar a 60% del salario en ciertos casos (por ejemplo, si en los últimos cinco años se ganaron 20 mil pesos, se estimaba hasta 12 mil). Pero incluso ahí, el propio Carlos Contreras advertía que las “mejorcitas” rondaban 60% a 65%.
Para quienes están en 73, el punto práctico es que el historial de cotización y el salario de los últimos años pesan mucho. Por eso, errores en semanas registradas o en salario base de cotización pueden impactar directamente el cálculo.
Qué puedes hacer hoy con esta información: solicita tu reporte de semanas cotizadas y compáralo con tu historial laboral. Si hay diferencias, inicia correcciones con tu patrón o con el IMSS. Y, en paralelo, pide tu estado de cuenta para revisar que tu cuenta individual (si existe) esté correctamente vinculada; si hay trabas administrativas, documenta y escala por canales formales (Condusef o SARTEL).
Requisitos para acceder a la pensión bajo modalidad 97
La modalidad 97 —resultado de la reforma a la Ley del Seguro Social aprobada en 1995 y vigente desde el 1 de julio de 1997— aplica a quienes comenzaron a cotizar a partir de esa fecha. En este modelo, la pensión se determina por lo acumulado en una cuenta individual administrada por una AFORE, que invierte los recursos para buscar rendimientos. Aquí, el “último salario” no define el monto: lo define el saldo total (aportaciones obligatorias, aportaciones patronales, aportaciones del gobierno y aportaciones voluntarias, más rendimientos).
En requisitos generales, el reporte sintetiza dos umbrales: para pensionarse bajo modalidad 97 se pide al menos 16 años de trabajo y tener más de 65 años. Además, tras la reforma de 2020 a la LSS y la LSAR, se ajustó el requisito de semanas cotizadas: en 2024 se requieren 825 semanas, y el requisito crece cada año hasta llegar a 1,000 semanas en 2031. También se menciona que hacia 2031 se prevé que el requisito equivalga a un mínimo de 20 años trabajando, lo que refleja el aumento gradual.
Requisitos y aportaciones al retiro
- Semanas cotizadas (modalidad 97): en 2024 se requieren 825; el requisito sube gradualmente hasta 1,000 semanas en 2031.
- Aportación obligatoria (trayectoria reciente): durante años fue 6.5% del salario; con la reforma de 2020 se estableció un aumento gradual para llegar a 15% en 2030.
- Cómo leerlo: si estás lejos del retiro, el aumento de aportación puede mejorar tu saldo futuro; si estás cerca, tu pensión dependerá más de lo ya acumulado y de tu densidad de cotización.
¿Por qué importa este detalle? Porque en modalidad 97, no solo necesitas edad: necesitas “derecho” por semanas. Y si no alcanzas semanas o saldo suficiente, entra la discusión sobre apoyos como la pensión mínima garantizada, donde el Estado aporta lo necesario para llegar a un mínimo cuando el ahorro no alcanza el salario mínimo mensual.
El desempeño del modelo también está ligado a cuánto se aporta. Durante años, la aportación obligatoria fue de 6.5% del salario, un nivel bajo frente a comparativos citados: 10% en Chile y 19.6% en países OCDE. Con ese 6.5% (más aportaciones de gobierno y patrones), se estimaba una pensión cercana al 30% del salario, según Carlos Contreras. La reforma de 2020 estableció un aumento gradual para llegar a 15% en 2030, lo que apunta a mejorar el reemplazo, pero sus efectos plenos se verán con el tiempo.
Finalmente, hay que entender el rol de comisiones y riesgos. Las AFORE cobran una comisión por administrar e invertir; en 2024 se citó un promedio de 0.56% anual. Y los contratos advierten que puede haber pérdidas de rendimientos por riesgos de mercado: no es una cuenta bancaria, es inversión regulada.
Qué puedes hacer hoy con esta información: revisa en Consar el rendimiento neto histórico de tu SIEFORE y confirma que estás en la SIEFORE que corresponde a tu edad. Si estás lejos del retiro, evalúa aportaciones voluntarias para complementar el saldo; si estás cerca, pide tu estado de cuenta y verifica semanas cotizadas para evitar sorpresas al momento de solicitar pensión.
Historia de la Ley del Seguro Social y la reforma del 97
Para entender por qué existe el “modelo 97”, hay que volver al contexto de los noventa. La Ley del Seguro Social tuvo una reforma en 1995 y comenzó su vigencia el 1 de julio de 1997. A ese cambio se le conoce como reforma del 97 o modalidad 97. En términos de diseño, fue un giro desde un esquema donde el sistema pagaba pensiones con aportaciones de trabajadores activos, hacia un esquema de capitalización individual: cada trabajador acumula en su propia cuenta.
Cambios clave en pensiones IMSS
Antes (lógica de reparto / modalidad 73)
- La pensión se calculaba con el salario promedio de los últimos 5 años.
- El sistema se sostenía, en términos generales, con aportaciones de quienes estaban en activo para pagar a quienes se retiraban.
Después (capitalización individual / modalidad 97)
- La pensión depende del saldo acumulado en una cuenta individual (aportaciones + rendimientos).
- La AFORE administra e invierte; el resultado final se mueve con la densidad de cotización, el nivel de aportación y el desempeño de inversión.
Qué cambia para el trabajador
- En 73 pesa mucho el “último tramo” salarial; en 97 pesa más la trayectoria completa (semanas + ahorro + rendimientos).
El detonante histórico que se menciona es la crisis financiera de 1994, con devaluación y la necesidad de un préstamo del Banco Mundial. Como parte de los requisitos asociados, se pidió cambiar el esquema pensionario. La apuesta del Banco Mundial, según explicó Carlos Contreras (Conferencia Interamericana de Seguridad Social), era promover un sistema como el de Chile, que había arrancado en 1981.
En el nuevo modelo, las aportaciones obligatorias, las aportaciones patronales y las del gobierno se depositan en una cuenta individual administrada por una AFORE, que invierte para generar rendimientos. Este cambio también abrió un debate de fondo sobre la naturaleza del derecho: Ángel Edoardo Ruiz (Universidad de Guadalajara) lo expresó así: con el cambio, “privatizaron el derecho a la pensión”; ahora se tiene el derecho de “comprar” una pensión con el ahorro acumulado.
El sistema de AFORE, además, se consolidó como un actor central. Se reportó que en México existen 10 AFORE; una es gubernamental (Pensionissste) y las restantes son privadas: Inbursa, Profuturo, Sura, XXI Banorte, Principal, Invercap, Coppel, Citibanamex y Azteca.
Hasta junio de 2023, las AFORE del país administraban un total de 5 billones 568 mil millones de pesos.
Qué puedes hacer hoy (pasos concretos)
1) Confirma bajo qué ley estás (73 o 97) y cuántas semanas cotizadas tienes registradas.
2) Pide tu estado de cuenta y revisa saldo, AFORE asignada y tu SIEFORE (el fondo por edad).
3) Consulta en el comparador oficial de Consar el rendimiento neto histórico y las comisiones de tu SIEFORE.
4) Si estás en modalidad 97, evalúa si te conviene hacer aportaciones voluntarias para complementar tu saldo.
5) Si detectas inconsistencias o un problema administrativo que no se resuelve, documenta y presenta queja formal ante Condusef o vía SARTEL de Consar.
Este enfoque está escrito desde la perspectiva de Trol Financiero: priorizamos el mecanismo (ley aplicable, semanas, saldo y reglas vigentes) y las acciones formales que el trabajador puede ejecutar con su cuenta, por encima del ruido político del momento.
Qué puedes hacer hoy con esta información: revisa en el comparador oficial de Consar las comisiones y el rendimiento neto histórico de tu SIEFORE, y confirma que tu cuenta y datos (NSS, CURP y AFORE asignada) estén correctos en tu estado de cuenta.
Este texto describe la diferencia entre las modalidades 73 y 97 y aclara que la promesa de “100% del último salario” depende de reglas y condiciones de financiamiento que pueden cambiar. Las cifras se basan en información pública disponible al momento de publicación y podrían actualizarse con nuevos datos oficiales. Si estás cerca del retiro, verifica tus semanas registradas y tu estado de cuenta antes de iniciar cualquier trámite.
